miércoles, 9 de julio de 2008

Puerto Vallarta, sueños de vigilia


Estuve tres días con mi novia en Puerto Vallarta. Ya conocía, pero había olvidado lo mágico del lugar, empezando por sus alucinantes puestas de sol que parecen detener el tiempo. No importa lo que la gente esté haciendo o lo ocupada que esté, el sol detiene a todo el que ilumina y junto con el mar interminable nos recuerda la eternidad que dura un segundo.

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